"Las mujeres tenemos que darnos valor y apoyarnos unas a otras." Flori
Por María Antonia Pérez, Asesora de Creatividad e Innovación, U4C
En la región de Parramos, Guatemala, un grupo de mujeres está tejiendo algo más que productos: están tejiendo caminos de independencia, redes de apoyo y nuevas formas de habitar el futuro.
Desde 2021, el programa de fortalecimiento técnico para mujeres emprendedoras de United4Change Center “Tejiendo una Comunidad Inclusiva en Guatemala” ha venido acompañado a mujeres en la Municipalidad de Parramos, Chimaltenango, para fortalecer no solo sus emprendimientos, sino también su voz, su autoestima y sus redes de apoyo.
En nuestra reciente visita al proyecto, tuve la oportunidad de facilitar talleres sobre empoderamiento, emprendimiento y estrategias para participar en ferias, pero sobre todo, de escuchar las historias de mujeres que, con valentía y creatividad, han transformado los retos en impulso. Muchas de ellas comenzaron sus negocios en plena pandemia, como una respuesta directa a la crisis económica y social. Encontraron en el tejido, la cocina, los cultivos, y en otros productos o servicios, una vía concreta de sustento y autonomía.
En esas conversaciones, una y otra vez aparecieron palabras como “miedo”, “rol de mujer”, “desigualdad”, pero también “esperanza”, “motivación” y “red”. En un país marcado por un pasado de conflicto armado y desplazamientos internos, donde muchas aún viven las consecuencias del machismo estructural, el acto de emprender se convierte en una forma de resistencia y reimaginación del futuro.
En U4C nos hemos enfocado en fortalecer el trabajo conjunto, y que ser parte de una red de mujeres emprendedoras sea uno de los aspectos más transformadores para ellas. Compartir, aprender, crecer, equivocarse y volver a empezar en un espacio seguro y acompañado por el equipo de U4C en Guatemala ha sido clave. Como Flori, una de las emprendedoras participantes, expresó: “Las mujeres tenemos que darnos valor y apoyarnos unas a otras”.
El emprendimiento no sólo representa independencia económica. Es una puerta abierta a imaginarse como parte de algo más grande, a reconocerse con poder y energía propias, a visibilizarse como sujetas activas de cambio en su comunidad. Los espacios generados por este programa no sólo forman en herramientas técnicas, sino que también alimentan la confianza, la creatividad y la colaboración en ellas y en quienes las rodean, sus hijos, su red, su comunidad.
Desde mi experiencia participando en otros proyectos de U4C con mujeres en contextos tan diversos como Houston o Kenia, puedo afirmar que el empoderamiento verdadero no se impone: se despierta desde adentro, desde sus pasiones, sus historias, sus contextos y las necesidades que las rodean. Y eso es precisamente lo que estas mujeres han demostrado. El poder de crear, de sostenerse, de tejer redes y de imaginar futuros posibles ya habita en ellas. Formarse, capacitarse y visibilizar sus sueños requiere de un entorno que las acompañe: familia, comunidad, sector privado, organizaciones sociales y sector público. Cuando ese acompañamiento existe, se refuerza un mensaje esencial y poderoso: No están solas.
Gracias, mujeres de Parramos, por recordarnos que emprender también es sanar, y que cuando nos unimos y trabajamos juntas somos más fuertes.
María Antonia Pérez
Creativity & Innovation Advisor, U4C


